Wilson Carrero
Poeta recién llegado
En los recónditos confines del mas allá en una nipona playita ahogá miles de difuntos esparcidos y acumulados están. Unos son de gentes y otros cosas de mentiras, otros de sorpresa y también de pesadillas. De las nubes ya no caía agua de cristal, solo llovían cenizas de montañas de espantos de gran mal, unos en los mares y otros en tierra seca, unos crean vida en muerte y los otros la repletan.
En la 128 de Kamogawa, y en Katsuura por Okitsu, Yotshio y Matsube al grado de la 287, la mar por lo que ocurrió con el Boso sube. Por otro lado en las Marianas queda Rota Guam cuando se mece la gente en la gran fiesta del gran gozo donde bailan las olas dentro del nuevo vallarino pozo. No muy lejos del Banco del Cazador por la Colonia del Guam tiemblan los pueblos en horror. Emma-Hoo se combina con Nai No Kami y Toyota Mahime con O-Yama-tsu-mi y Susanoo.
Luego, por los bucólicos del Paraguay y mas allá del Panamá se ve en el Yosemite cosa alborotá. Caen muchas piedras rotas y otras derretidas, lo mismo en Nueva Zelandia y en la India ya sacudida. Por todo su cuerpo la madre de Cronos le brotan enfermedades y demasiados males con sangrantes heridas. Por 3 años mas allá de lo ya visto y lo que aun se espera, sube la fiebre de la enferma, nacidos que le brotan y huesos que le tiemblan, de sus costados cántaros de agua brotan y en su alta frente sus blancas cabelleras empapadas quedan.
Ondas arriba del cielo y sobre la faz del mar pretenden abnegar la sucia esfera, cambia la bombilla a vela y el gas natural a leña, en las vías de autos no hay motores encendidos sino ruidos de bicicletas al oido. Mas gente afuera que no tienen idea de lo que van a hacer, indefensos los sabios y poderosos ante lo que inminentemente va a acontecer. Mundos antiguos no sufren por los desplomados avances, mundos modernos salvados por los antiguos alcances.
La tranquilidad del Canadá pronto se verá en duelo, abre los ojos Perú que a usted también la morderá el suelo. En Nueva Zelandia se desploma la tierra al cielo que anaranjado por meses se verá, Sodoma y Gomorra otra vez regresarán. Nui Nui en Si Si Lai y en el Polo Sur los pinguinos calientan, tsunamis en todas partes cuando el caribe por eventos imprevistos tiembla. Cuba que se viste en duelo, Santo Domingo rogando al cielo, Puerto Rico cae al hielo cuando en los Estados Unidos los grandes elementos revientan.
Soplan, soplan y soplan vientos y mas vientos de la costa este africana. Soplan de tarde y mañana y entran de tamaños y repeticiones en las caribeñas antillanas. Nueva Orleans otra vez por su vida nada y no olvidemos a la Florida que un par de edificios las tormentas aplanan. Saludos a Texas desde las Carolinas y desde el Nueva York abnegado, saludos a California y a Nevada cuando en Chile tiemblen y vomiten los montes airados.
En la 128 de Kamogawa, y en Katsuura por Okitsu, Yotshio y Matsube al grado de la 287, la mar por lo que ocurrió con el Boso sube. Por otro lado en las Marianas queda Rota Guam cuando se mece la gente en la gran fiesta del gran gozo donde bailan las olas dentro del nuevo vallarino pozo. No muy lejos del Banco del Cazador por la Colonia del Guam tiemblan los pueblos en horror. Emma-Hoo se combina con Nai No Kami y Toyota Mahime con O-Yama-tsu-mi y Susanoo.
Luego, por los bucólicos del Paraguay y mas allá del Panamá se ve en el Yosemite cosa alborotá. Caen muchas piedras rotas y otras derretidas, lo mismo en Nueva Zelandia y en la India ya sacudida. Por todo su cuerpo la madre de Cronos le brotan enfermedades y demasiados males con sangrantes heridas. Por 3 años mas allá de lo ya visto y lo que aun se espera, sube la fiebre de la enferma, nacidos que le brotan y huesos que le tiemblan, de sus costados cántaros de agua brotan y en su alta frente sus blancas cabelleras empapadas quedan.
Ondas arriba del cielo y sobre la faz del mar pretenden abnegar la sucia esfera, cambia la bombilla a vela y el gas natural a leña, en las vías de autos no hay motores encendidos sino ruidos de bicicletas al oido. Mas gente afuera que no tienen idea de lo que van a hacer, indefensos los sabios y poderosos ante lo que inminentemente va a acontecer. Mundos antiguos no sufren por los desplomados avances, mundos modernos salvados por los antiguos alcances.
La tranquilidad del Canadá pronto se verá en duelo, abre los ojos Perú que a usted también la morderá el suelo. En Nueva Zelandia se desploma la tierra al cielo que anaranjado por meses se verá, Sodoma y Gomorra otra vez regresarán. Nui Nui en Si Si Lai y en el Polo Sur los pinguinos calientan, tsunamis en todas partes cuando el caribe por eventos imprevistos tiembla. Cuba que se viste en duelo, Santo Domingo rogando al cielo, Puerto Rico cae al hielo cuando en los Estados Unidos los grandes elementos revientan.
Soplan, soplan y soplan vientos y mas vientos de la costa este africana. Soplan de tarde y mañana y entran de tamaños y repeticiones en las caribeñas antillanas. Nueva Orleans otra vez por su vida nada y no olvidemos a la Florida que un par de edificios las tormentas aplanan. Saludos a Texas desde las Carolinas y desde el Nueva York abnegado, saludos a California y a Nevada cuando en Chile tiemblen y vomiten los montes airados.
Última edición: