EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
Oh, mi princesa!, por quien transpira su ilusión
este varón enamorado sobre la playa,
inmerso en el silicio, buscando la atalaya
en que parir la llama de encendida pasión.
¡Oh, mi princesa!, ya rugiente está mi axón
por descifrar la miel del fruto de tu baya;
el horizonte quiero descubrir y su raya
cuando exhiba la luna su fiebre y su pezón.
¡Ay, si soñar pudiera , gozando en tu venero,
la lumbre de tugsteno , prodigaría el brillo
fantástico de luz para verte desnuda!
Y en ese frenesí, donde el poeta suda,
tras tu naturaleza besar, sobre mi altillo...
provocaría, al fin, el rito verdadero.
este varón enamorado sobre la playa,
inmerso en el silicio, buscando la atalaya
en que parir la llama de encendida pasión.
¡Oh, mi princesa!, ya rugiente está mi axón
por descifrar la miel del fruto de tu baya;
el horizonte quiero descubrir y su raya
cuando exhiba la luna su fiebre y su pezón.
¡Ay, si soñar pudiera , gozando en tu venero,
la lumbre de tugsteno , prodigaría el brillo
fantástico de luz para verte desnuda!
Y en ese frenesí, donde el poeta suda,
tras tu naturaleza besar, sobre mi altillo...
provocaría, al fin, el rito verdadero.