JOSECARBONELARRIBASPLATA
Poeta recién llegado
Ya entrante apareces mes de diciembre,
como llegando al ocaso perdido entre atardeceres,
como la poesía que aquel poeta siembre,
en vuestros corazones de inefables seres.
Has posado tu luz de luna en mi espalda,
cultivando la efemeridad de un vacío distante,
como los rayos de una nueva alba,
solo por decir así imaginando un instante.
Has acostumbrado tus paisajes sobre los míos,
donde la dulce voz encandila los sueños,
y hace dulce el canto de pajarillos,
junto a la nostalgia los únicos dueños.
Hoy las costumbres acechan el alma,
no un recordar sino un presente que se vá,
que transcurre en tensa calma,
de una realidad que ya no está.
Como la luz de cada día,
estás tu allí dispersa en el inmenso pensamiento,
acompañando mi dulce melancolía,
reflejo de que no miento.
Versos a la nueva deidad imaginaria,
que provoca rimas de aparente sin sentido,
en mi vida estacionaria,
flor de un latido.
como llegando al ocaso perdido entre atardeceres,
como la poesía que aquel poeta siembre,
en vuestros corazones de inefables seres.
Has posado tu luz de luna en mi espalda,
cultivando la efemeridad de un vacío distante,
como los rayos de una nueva alba,
solo por decir así imaginando un instante.
Has acostumbrado tus paisajes sobre los míos,
donde la dulce voz encandila los sueños,
y hace dulce el canto de pajarillos,
junto a la nostalgia los únicos dueños.
Hoy las costumbres acechan el alma,
no un recordar sino un presente que se vá,
que transcurre en tensa calma,
de una realidad que ya no está.
Como la luz de cada día,
estás tu allí dispersa en el inmenso pensamiento,
acompañando mi dulce melancolía,
reflejo de que no miento.
Versos a la nueva deidad imaginaria,
que provoca rimas de aparente sin sentido,
en mi vida estacionaria,
flor de un latido.