Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te miro y estas ahí tan cotidiana y sincera,
floreces en el huerto de mi cama al levantarse el telón
de oscuridad.
Tu mejor papel de compañera enamorada,
te queda como un vestido de fiesta en los vértices
de la monotonía,
te miro y estas ahí toda agrietada derramando dulzura,
escondes tu cascara ácida y tus entrañas de ternura,
son nervios al descubierto doliendo amor
Te observo y tan serena estas, entre utensilios y
jabones,
pareciese que adornaras un jardín en la cocina,
es lo simple lo que te agiganta,
tu cabello revuelto, descalza, sin vanidad, ni preocupación,
embellece cada gesto de tu humanidad autentica.
Aquí, no necesitas espejos, pues en toda la casa se refleja
tu belleza y entonces me quedo sin palabras,
me gusta amarte en silencio, cuando estas distraída,
eres la sazón de mis días, el condimento de mis horas,
no esperaré a mañana para observarte,
como si la vida fuera en cámara lenta,
te amo tanto y eres tan bella!,
me gusta gritarlo sin que te des cuenta
ol,,
floreces en el huerto de mi cama al levantarse el telón
de oscuridad.
Tu mejor papel de compañera enamorada,
te queda como un vestido de fiesta en los vértices
de la monotonía,
te miro y estas ahí toda agrietada derramando dulzura,
escondes tu cascara ácida y tus entrañas de ternura,
son nervios al descubierto doliendo amor
Te observo y tan serena estas, entre utensilios y
jabones,
pareciese que adornaras un jardín en la cocina,
es lo simple lo que te agiganta,
tu cabello revuelto, descalza, sin vanidad, ni preocupación,
embellece cada gesto de tu humanidad autentica.
Aquí, no necesitas espejos, pues en toda la casa se refleja
tu belleza y entonces me quedo sin palabras,
me gusta amarte en silencio, cuando estas distraída,
eres la sazón de mis días, el condimento de mis horas,
no esperaré a mañana para observarte,
como si la vida fuera en cámara lenta,
te amo tanto y eres tan bella!,
me gusta gritarlo sin que te des cuenta
ol,,
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