Jarave
Poeta recién llegado
La religión sobrevive, es cada vez más fuerte y nociva para la ignorancia, esta tiene similitud con las cucarachas, no son fáciles de exterminar, poseen una capacidad grandiosa de resistir grandes atentados, como bombas nucleares, el inclemente pasó del tiempo, el hambre y la extrema pobreza de lugares nefastos, además han perfeccionado la técnica de multiplicarse en cantidades alarmantes, habitan en las alcantarillas, en casas presidenciales, ranchos de lata, hospitales y cementerios, con el paso de los siglos han mutado, en la actualidad algunas disfrutan de cuerpos monumentales, colmados de colores extravagantes, alas de vuelo corto para escapar de depredadores letales.
Hay unas diferencias que separan estos animales de la religión, las cucarachas no son aceptadas por la sociedad actual debido a que representan la ausencia de higiene, la podredumbre y la indigencia extrema, además de ser catalogadas como grotescas, en cambio la empresa de la religión goza de ser bienvenida en casi todos los hogares en donde existan incautos dispuesto a depositar sus esperanzas en un Dios artificial, construido por mortales que patrocinan la prolongación de la vida en el paraíso prometido, el gran justiciero de los desdichados, una esperanza ciega para no morir en el intento, el hombre moderno necesita un carcelero omnipotente que se encargue de custodiar deseos perversos, sueños frustrados, venganzas inconclusas, aberraciones sexuales, el control del libertinaje nos aleja de Sodoma y Gomorra, pero asimismo nos acerca a la represión del libre pensamiento, quien se atreva a salirse del camino trazado por las normas que imponen las religiones, está condenado a ser visto como hereje.
Para nadie es un secreto que la religión durante varios años ha financiado grandes artistas de la historia, con este apoyo lograron conquistar poderosas élites por sus magníficas obras, además las iglesias, sinagogas y templos sirvieron como vitrina para las mismas, sin embargo este hecho causo que el valor económico y estético del arte fuese manipulado, la censura de algunas obras no se hizo esperar, debido a que supuesta mente agredían los valores morales de la sociedad, la religión como forma de protesta ante esta situación decide reducir su apoyo económico significativamente.
Con el transcurrir del tiempo fueron otras fuentes monetarias las que utilizarían los artistas, quizás con la entrada del capitalismo se produjo una serie de excesos y contradicciones que afectaron la calidad del arte, se generaron acaloradas discusiones sobre el valor y precio de una obra, definir esto, era una utopía, ante el circo de esperpentos parlanchines que se habían engendrado en las nuevas corrientes artísticas, un panorama confuso en el cual diferenciar calidad Vs la opinión de un pueblo drogado , era cada vez más complejo.
La religión es el cáncer del pueblo, la salvación de los suicidas, un muro de lamentos, la esperanza muda de los bastardos, crack para amas de casa, la musa con síndrome down de los artistas, terapeuta de pensamientos profanos, música estridente para monjas nocturnas.
Hay unas diferencias que separan estos animales de la religión, las cucarachas no son aceptadas por la sociedad actual debido a que representan la ausencia de higiene, la podredumbre y la indigencia extrema, además de ser catalogadas como grotescas, en cambio la empresa de la religión goza de ser bienvenida en casi todos los hogares en donde existan incautos dispuesto a depositar sus esperanzas en un Dios artificial, construido por mortales que patrocinan la prolongación de la vida en el paraíso prometido, el gran justiciero de los desdichados, una esperanza ciega para no morir en el intento, el hombre moderno necesita un carcelero omnipotente que se encargue de custodiar deseos perversos, sueños frustrados, venganzas inconclusas, aberraciones sexuales, el control del libertinaje nos aleja de Sodoma y Gomorra, pero asimismo nos acerca a la represión del libre pensamiento, quien se atreva a salirse del camino trazado por las normas que imponen las religiones, está condenado a ser visto como hereje.
Para nadie es un secreto que la religión durante varios años ha financiado grandes artistas de la historia, con este apoyo lograron conquistar poderosas élites por sus magníficas obras, además las iglesias, sinagogas y templos sirvieron como vitrina para las mismas, sin embargo este hecho causo que el valor económico y estético del arte fuese manipulado, la censura de algunas obras no se hizo esperar, debido a que supuesta mente agredían los valores morales de la sociedad, la religión como forma de protesta ante esta situación decide reducir su apoyo económico significativamente.
Con el transcurrir del tiempo fueron otras fuentes monetarias las que utilizarían los artistas, quizás con la entrada del capitalismo se produjo una serie de excesos y contradicciones que afectaron la calidad del arte, se generaron acaloradas discusiones sobre el valor y precio de una obra, definir esto, era una utopía, ante el circo de esperpentos parlanchines que se habían engendrado en las nuevas corrientes artísticas, un panorama confuso en el cual diferenciar calidad Vs la opinión de un pueblo drogado , era cada vez más complejo.
La religión es el cáncer del pueblo, la salvación de los suicidas, un muro de lamentos, la esperanza muda de los bastardos, crack para amas de casa, la musa con síndrome down de los artistas, terapeuta de pensamientos profanos, música estridente para monjas nocturnas.