Vazquiano
Kevin vazquez castañon
Credulo naci, pero morire sabiendo que no era cierto... mi sospecha. Mi basto timon.
Pues a ojos necios, no se le puede decir nada, salvo lo que uno quiere escuchar y oir.
Tal es el caso de mi discordia, que, creyendome el diablo, pienso que soy tan inteligente como el.
Pues mis harapos de diez euros los puede comprar todo el mundo en el lidl, pero mi imaginacion
curiosidad y talante, no los comparo yo con nadie. Pues a ello: ¡Viles los demas, que conmigo pensais en el juego sucio!".
Asi voy, como diablo creyendome que soy el mas sabio de todos los diablos. Y de repente
en cuanto encuentro la mas sincera de las evidencias de que eso no es asi, ¡pum!, al suelo.
"Pues soy algo cochino, y me revuelco".
Creo ahora en dios, machacado. Que no Machado...
y que me deje morir tranquilo pensando en lo que yo quiero. No le pido paciencia, si no ironia...
Y un sitio donde morir con dignidad. No un suelo. Si no una cama tullida. A mis aires. Sin nada que moleste mi conciencia
cerrada, y encerrado, morir asi en vida. Pues yo tengo ahora que me doy cuenta, con esta gran inteligencia mia,
que tal vez, solo, tal vez, pueda alguien recogerme en barca en el otro lado de la orilla.
Pues a ojos necios, no se le puede decir nada, salvo lo que uno quiere escuchar y oir.
Tal es el caso de mi discordia, que, creyendome el diablo, pienso que soy tan inteligente como el.
Pues mis harapos de diez euros los puede comprar todo el mundo en el lidl, pero mi imaginacion
curiosidad y talante, no los comparo yo con nadie. Pues a ello: ¡Viles los demas, que conmigo pensais en el juego sucio!".
Asi voy, como diablo creyendome que soy el mas sabio de todos los diablos. Y de repente
en cuanto encuentro la mas sincera de las evidencias de que eso no es asi, ¡pum!, al suelo.
"Pues soy algo cochino, y me revuelco".
Creo ahora en dios, machacado. Que no Machado...
y que me deje morir tranquilo pensando en lo que yo quiero. No le pido paciencia, si no ironia...
Y un sitio donde morir con dignidad. No un suelo. Si no una cama tullida. A mis aires. Sin nada que moleste mi conciencia
cerrada, y encerrado, morir asi en vida. Pues yo tengo ahora que me doy cuenta, con esta gran inteligencia mia,
que tal vez, solo, tal vez, pueda alguien recogerme en barca en el otro lado de la orilla.