¿Crees aún en milagros?
Yo no.
¿Te preguntas si aún sonrío?
No puedo.
Renacer de las cenizas,
intento.
Liberarme de esta cruz,
quisiera.
Accedí a que me representaras,
que fueras mi palabra oficial.
Lloraste a través de mis ojos,
aprendí a dar pasos con tus pies,
tus caídas me desplomaron,
tu alma desalojó a la mía.
Como en una pared de cristal,
te vi sin poder tocar.
Ahora siento que me falta,
no sólo tú, sino también,
nuestro mundo...
... y quizás algo más.
Tus férreas cadenas,
deseo.
Tus incontables caprichos,
extraño.
Lo débil que fui,
condeno.
¿Crees aún en milagros?
Yo no.