angelcesar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Extasiado contempla entre las rejas
un ocaso en el mar, y sus colores
retraen en su rostro sus dos cejas
por el ayer y el hoy con sus temores.
Unas aves le rompen las madejas
en su mente al oír entre rumores
sonidos del silencio con las viejas
historias que han pesado en sus errores.
En el muelle parece estar la llave
traída por un ángel misionero
entusiasta al saber cuál es la clave.
El crepúsculo fue su compañero,
y al sentir las caricias de una suave
brisa, logró no verse un prisionero.
un ocaso en el mar, y sus colores
retraen en su rostro sus dos cejas
por el ayer y el hoy con sus temores.
Unas aves le rompen las madejas
en su mente al oír entre rumores
sonidos del silencio con las viejas
historias que han pesado en sus errores.
En el muelle parece estar la llave
traída por un ángel misionero
entusiasta al saber cuál es la clave.
El crepúsculo fue su compañero,
y al sentir las caricias de una suave
brisa, logró no verse un prisionero.
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