Paulamira
Poeta recién llegado
Mágica silueta de plácido andar
Como el fluir de un río, como canción del mar
Precioso tesoro que no es del todo mío,
Braza que calienta este invierno hastío
El mundo se repliega ante tu belleza
Que borda el gozo de la noche enamorada,
Dichosa la luna que arroba tu suspiro
Y con su luz envuelve tu cuerpo como hada
Perfecto es el silencio que oye tus latidos
Y el día que te encuentra entre sueños reposada,
Las manos de la brisa que acarician tu armonía
Y la esperanza eterna de tenerte algún día
El principio del camino que termina en tu vientre
El final de mis vacíos al entrar en mi mente
Cascada que por mis venas corres como savia
Manjar de exquisito aroma que mi ansia calma
Esencia que me corrompe como eficaz veneno
Destello de tus pupilas es cual me alumbra
Abrigo de mis carencias que por mi velas
Testigo de la demencia que por tu amor pena
Arrope de mis heridas que ya no cierran
Cicatriz de una caricia que nunca me acarició
Semilla que en tus entrañas sin nacer quedó
Criatura de blanco aura que me encandiló
Como el fluir de un río, como canción del mar
Precioso tesoro que no es del todo mío,
Braza que calienta este invierno hastío
El mundo se repliega ante tu belleza
Que borda el gozo de la noche enamorada,
Dichosa la luna que arroba tu suspiro
Y con su luz envuelve tu cuerpo como hada
Perfecto es el silencio que oye tus latidos
Y el día que te encuentra entre sueños reposada,
Las manos de la brisa que acarician tu armonía
Y la esperanza eterna de tenerte algún día
El principio del camino que termina en tu vientre
El final de mis vacíos al entrar en mi mente
Cascada que por mis venas corres como savia
Manjar de exquisito aroma que mi ansia calma
Esencia que me corrompe como eficaz veneno
Destello de tus pupilas es cual me alumbra
Abrigo de mis carencias que por mi velas
Testigo de la demencia que por tu amor pena
Arrope de mis heridas que ya no cierran
Cicatriz de una caricia que nunca me acarició
Semilla que en tus entrañas sin nacer quedó
Criatura de blanco aura que me encandiló