Raamses
Poeta asiduo al portal
Reventó los tabloides ese fractal
-se descubrió el propósito de la vida-,
y la chica de la nueva era en la disco
le importa tanto como quién recuerda
lo que nunca sucedió,
y yo aquí gesticulando como si vieras
sabor agrio manifestarse,
abriré el ventanal de vidrio en hora laborable
y me apoyaré hacia fuera desde mis piernas
ya que ningún respiro me ha visto de esa manera
y seré un nuevo yo.
Las calles siguen limpias en el primer mundo
todo sigue su curso como si nuestras venas fueran sordas,
me llamas por los mismos dilemas al alienador
a pesar de todo ya estar resuelto dentro de la piel,
podríamos detenernos de separar el mal del bien
pero son las ansias que no se explican;
el final no puede ser este, mejor lo evitable en llanto
alguien no aceitó los frenos de nuestra estructura
todo ha volcado y las llamas se esparcen
porque es un fuego que nadie ha experimentado.
Soy otra nomenclatura
cuando golpeas y no lo veo venir,
me doy cuenta quién vive dentro
cuando tu silencio ha cosido su corona,
me has dejado esperando sin razón
y el sabroso helado se me ha derretido,
todo en la vorágine no puede estar torcido
y sin embargo, ese de mañana no se lo espera.
Dibujé en mí con crayones el sueño de los pájaros enfermos
pero la cartulina y el cobre no se mezclan con la carne,
salí corriendo torturado por la calle repitiendo la noticia
-ya se sabe porqué rayos estamos aquí-,
pero la pesadumbre de un hermoso día roto
le pesa tanto a billones de esfínteres,
son los vapores dentro de la caja toraxica
porque es una angustia específica.
Y se perdieron los rascacielos
-solo me importa este sueño que tengo yo-,
las fotografías fueron pospuestas hasta nuevo aviso
-todavía no logro resolver mi paisaje-,
¿me puedes brindar lumbre para derrotar las montañas?
ya no creo que debamos caminar ordenadamente,
¿será que las paredes pueden entender mi clamor?
porque ya veo que tu maldito egoísmo, nunca,
mi nueva versión todavía no está lista.
Pienso que si resto alguna de mis trozos
todo podría encajar, era un exceso de lucha,
yo no debí amarte tanto así ¿no crees?
porque ¿dónde cabe tanta vastedad?,
se nos acaba la comida y la noche cae
y todavía nadie responde a lo que está pendiente,
es el camino de cristal lleno de tierra
-yo tendré que abrirte para ver que llevas por dentro-
mi futuro yo no lo comprende, lo lamento.
-¿Y qué nos protegerá del mal, hecho sombra y carne?
tu final feliz no ayuda en el proceso doloroso-,
las columnas vertebrales no comprenden la suma del desastre
el esplendor del azul del cielo no es suficiente,
la canción en la radio sigue incomodando
los perfumes hacen recordar un Domingo encajado en Jueves,
han llegado de primero en todo, que porquería
la gravedad sigue empujando a todos hacia sus rodillas.
Mi desconocido del mañana está inconforme
toda la desesperación no pedida,
todos los bailes de puntitas, ¿para qué?
es mentira que somos apuestos solo por ser simétricos,
ya todo perdió el significado, te diré la verdad
y la verdad será lo único que importe,
porque lo único que se queda a nuestro lado
es lo que jamás se marcha con nosotros.
-se descubrió el propósito de la vida-,
y la chica de la nueva era en la disco
le importa tanto como quién recuerda
lo que nunca sucedió,
y yo aquí gesticulando como si vieras
sabor agrio manifestarse,
abriré el ventanal de vidrio en hora laborable
y me apoyaré hacia fuera desde mis piernas
ya que ningún respiro me ha visto de esa manera
y seré un nuevo yo.
Las calles siguen limpias en el primer mundo
todo sigue su curso como si nuestras venas fueran sordas,
me llamas por los mismos dilemas al alienador
a pesar de todo ya estar resuelto dentro de la piel,
podríamos detenernos de separar el mal del bien
pero son las ansias que no se explican;
el final no puede ser este, mejor lo evitable en llanto
alguien no aceitó los frenos de nuestra estructura
todo ha volcado y las llamas se esparcen
porque es un fuego que nadie ha experimentado.
Soy otra nomenclatura
cuando golpeas y no lo veo venir,
me doy cuenta quién vive dentro
cuando tu silencio ha cosido su corona,
me has dejado esperando sin razón
y el sabroso helado se me ha derretido,
todo en la vorágine no puede estar torcido
y sin embargo, ese de mañana no se lo espera.
Dibujé en mí con crayones el sueño de los pájaros enfermos
pero la cartulina y el cobre no se mezclan con la carne,
salí corriendo torturado por la calle repitiendo la noticia
-ya se sabe porqué rayos estamos aquí-,
pero la pesadumbre de un hermoso día roto
le pesa tanto a billones de esfínteres,
son los vapores dentro de la caja toraxica
porque es una angustia específica.
Y se perdieron los rascacielos
-solo me importa este sueño que tengo yo-,
las fotografías fueron pospuestas hasta nuevo aviso
-todavía no logro resolver mi paisaje-,
¿me puedes brindar lumbre para derrotar las montañas?
ya no creo que debamos caminar ordenadamente,
¿será que las paredes pueden entender mi clamor?
porque ya veo que tu maldito egoísmo, nunca,
mi nueva versión todavía no está lista.
Pienso que si resto alguna de mis trozos
todo podría encajar, era un exceso de lucha,
yo no debí amarte tanto así ¿no crees?
porque ¿dónde cabe tanta vastedad?,
se nos acaba la comida y la noche cae
y todavía nadie responde a lo que está pendiente,
es el camino de cristal lleno de tierra
-yo tendré que abrirte para ver que llevas por dentro-
mi futuro yo no lo comprende, lo lamento.
-¿Y qué nos protegerá del mal, hecho sombra y carne?
tu final feliz no ayuda en el proceso doloroso-,
las columnas vertebrales no comprenden la suma del desastre
el esplendor del azul del cielo no es suficiente,
la canción en la radio sigue incomodando
los perfumes hacen recordar un Domingo encajado en Jueves,
han llegado de primero en todo, que porquería
la gravedad sigue empujando a todos hacia sus rodillas.
Mi desconocido del mañana está inconforme
toda la desesperación no pedida,
todos los bailes de puntitas, ¿para qué?
es mentira que somos apuestos solo por ser simétricos,
ya todo perdió el significado, te diré la verdad
y la verdad será lo único que importe,
porque lo único que se queda a nuestro lado
es lo que jamás se marcha con nosotros.