Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL CRUCERO DE LOS SUEÑOS.
Soy una estatua aquí,
en el crucero de los sueños.
Con luces de colores
guiñándome los ojos.
Las cloacas me apedrean,
el urbana stultus pasa,
no existo para ellos,
ni ellos existen para mí,
no me sueñan, ni los sueño.
Soy un fantasma
entre las líneas de su puerca vida,
que pierden acada instante,
entre la basura de la urbe.
Los sentimientos efímeros
se mueven entre muecas secas.
La apretada niega un peso.
Los cerdos se revuelcan
en el lodazal de sus frías amantes,
mientras la esposa hace fiesta.
La coscolina va tras el perfume
del pedo del burrocrata.
Se bolsean unos a otros,
bolsean sus sueños,su dignidad,
sus derechos, su virtudes,
se transmutan en achical.
Bosquejo del bufe
se la sucia existencia.
Sebastian Dusalgi
Soy una estatua aquí,
en el crucero de los sueños.
Con luces de colores
guiñándome los ojos.
Las cloacas me apedrean,
el urbana stultus pasa,
no existo para ellos,
ni ellos existen para mí,
no me sueñan, ni los sueño.
Soy un fantasma
entre las líneas de su puerca vida,
que pierden acada instante,
entre la basura de la urbe.
Los sentimientos efímeros
se mueven entre muecas secas.
La apretada niega un peso.
Los cerdos se revuelcan
en el lodazal de sus frías amantes,
mientras la esposa hace fiesta.
La coscolina va tras el perfume
del pedo del burrocrata.
Se bolsean unos a otros,
bolsean sus sueños,su dignidad,
sus derechos, su virtudes,
se transmutan en achical.
Bosquejo del bufe
se la sucia existencia.
Sebastian Dusalgi