Darkshade
Poeta adicto al portal
ella
reconocía su Cruz en la Espalda
iba rápido
pisaba fuerte
iba
a toda prisa
por no perder el último autobús
o la lluvia
—tal vez
la próxima primavera—
para marcar su jornada de siete libras la hora
y pagar el flat
tomaba el metro
sólo para observar a otros tantos de miles
también cansados
también a prisa
ella
reconocía en la mirada del otro
la Cruz Ajena
que es
en el fondo
la misma
al llegar a casa
se quitaba todo lastre de encima
y cara a la ventana
procuraba una nueva sonrisa al mundo que la atajaba
tomaba asiento
y al compás de la luna fumaba un cigarrillo
brindaba por el buen día
ella, sí, sabía quiénes eran
los afirmaba de continuo
reconocía su Cruz en la Espalda
iba rápido
pisaba fuerte
iba
a toda prisa
por no perder el último autobús
o la lluvia
—tal vez
la próxima primavera—
para marcar su jornada de siete libras la hora
y pagar el flat
tomaba el metro
sólo para observar a otros tantos de miles
también cansados
también a prisa
ella
reconocía en la mirada del otro
la Cruz Ajena
que es
en el fondo
la misma
al llegar a casa
se quitaba todo lastre de encima
y cara a la ventana
procuraba una nueva sonrisa al mundo que la atajaba
tomaba asiento
y al compás de la luna fumaba un cigarrillo
brindaba por el buen día
ella, sí, sabía quiénes eran
los afirmaba de continuo