CRUCIFIXION
Asciendo lentamente a mi Gólgota aceptado.
Arriba me espera tu cuerpo abierto en cruz,
Para gozarme y ser gozado,
Coronarme de rosas espinadas la cabeza,
Recibir la lanzada de tus pechos
Llagando mi costado.
Subiré lentamente hasta tu cuerpo.
Apuraré con fruición
El cáliz turbulento de tus labios.
Apoyaré mi espalda lacerada por tus uñas
En la blanda caricia de tu vientre.
Beberé el agridulce vinagre que me ofreces
Para calmar mi sed de amar
En la jugosa esponja de tu sexo.
Y así, mujer, llegaremos a la febril consumación
El sol en torbellino; la cortina rasgada de los cielos;
El retumbar del gran trueno:
Tu cruz y mi cuerpo estremecidos
Por el telúrico furor de nuestro goce.
(Bueno, tu quizás no entiendas mi lenguaje.
No obstante, te he dejado los mil euros en el bolso.
Eres buena, mujer, en este oficio y su bagaje.
Transformas el pecado en algo hermoso...).
Asciendo lentamente a mi Gólgota aceptado.
Arriba me espera tu cuerpo abierto en cruz,
Para gozarme y ser gozado,
Coronarme de rosas espinadas la cabeza,
Recibir la lanzada de tus pechos
Llagando mi costado.
Subiré lentamente hasta tu cuerpo.
Apuraré con fruición
El cáliz turbulento de tus labios.
Apoyaré mi espalda lacerada por tus uñas
En la blanda caricia de tu vientre.
Beberé el agridulce vinagre que me ofreces
Para calmar mi sed de amar
En la jugosa esponja de tu sexo.
Y así, mujer, llegaremos a la febril consumación
El sol en torbellino; la cortina rasgada de los cielos;
El retumbar del gran trueno:
Tu cruz y mi cuerpo estremecidos
Por el telúrico furor de nuestro goce.
(Bueno, tu quizás no entiendas mi lenguaje.
No obstante, te he dejado los mil euros en el bolso.
Eres buena, mujer, en este oficio y su bagaje.
Transformas el pecado en algo hermoso...).