Tampoco me faltan males
y desgracias, le prevengo;
también mis desdichas tengo,
aunque esto poco me aflige:
yo sé hacerme el chancho rengo
cuando la cosa lo esige
A mi no me matan penas
mientras tenga el cuero sano,
venga el sol en el verano
y la escarcha en el invierno:
¿por qué afligirse el cristiano?
Hoy tenemos que sufrir
males que no tienen nombre:
pero esto a naides lo asombre
porque ansina es el pastel,
y tiene que dar el hombre
más vueltas que un carretel.
Yo nunca me he de entregar
a los brazos de la muerte;
arrastro mi triste suerte
paso a paso y como pueda,
que dónde el débil se queda
se suele escapar el juerte
Martín Fierro.
y desgracias, le prevengo;
también mis desdichas tengo,
aunque esto poco me aflige:
yo sé hacerme el chancho rengo
cuando la cosa lo esige
A mi no me matan penas
mientras tenga el cuero sano,
venga el sol en el verano
y la escarcha en el invierno:
¿por qué afligirse el cristiano?
Hoy tenemos que sufrir
males que no tienen nombre:
pero esto a naides lo asombre
porque ansina es el pastel,
y tiene que dar el hombre
más vueltas que un carretel.
Yo nunca me he de entregar
a los brazos de la muerte;
arrastro mi triste suerte
paso a paso y como pueda,
que dónde el débil se queda
se suele escapar el juerte
Martín Fierro.