lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
De lunares tu vestido,
de seda tus enaguas,
azules como el cielo
son tus ojos esmeralda.
Baila, niña mía,
cual alegre cascada,
endulza con tu cintura
las fuentes de mi Granada.
Ya se adormece el día
entre brillos de plata,
el cielo besa tus espejos
con suspiro de madrugada.
De lunares tu vestido,
de suave terciopelo...
el candor de tu alma blanca.