ERNI J A
Amo cada día de mi vida
infierno de pasión abierto al erotismo
que me acerca a tus labios afrodisíacos
quiero silenciarlos con un largo beso.
Enloquecido por el rubor de tus mejillas
pirateo un beso en tu cuello
provocando un escalofrío en tu cuerpo.
Hechizada por los susurros en tu oído
te dejas llevar a una loca travesía.
Mis dedos juguetones entre copas
dejan caer tu ropa al suelo.
Salvaje, sucio y tan dulce
nos fundimos en el cabalgar de tu vientre,
placer de piernas entrelazadas
dejan correr la fiebre de una noche
mientras me pides que no pare.
La lujuria de amantes termina
al despertarme con una sonrisa.
J A ERNI