sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando el bien amargó el cumpleaños de Satanás
en el que las luces miraron
como se descubría la furia del infierno
la llave de una enciclopedia
que salía en las páginas del viento
se pudo consumir
en el detonante
de una cárcel espiritual
que encerraba a los demonios
y los cicatrizaba en la sangre
era cuando el ardor
supuso la muerte de sus hábitos
en la cumbre de los fuegos
que ardían
en las gemidas penas de almas
con cadenas atadas y desviadas
a las llamas de la fusión del vapor
y de la sangre que trepaba
en el aire que sacaba su encendida vela
en las torres del adiós
donde todo parecía que
la niebla de fuego
quedaba enterrada
entre rosas diabólicas
pero ahí donde todo parecía un caos
apareció el bien
es cuando resurgieron las vidas
de donde las llamadas de los labios
que abrían el oxigeno
hacían que el cumpleaños
del rey del mal
quedara escrito en su frente
es ahí donde se pudo ver
que las cenizas lo dejaban ciego
entre las lágrimas sagradas
que enfocaban su vida
en cada esfera de donde caían
unos ojos que tenían yemas
que iban cayendo
a lo profundo
para enterrar sus cuerpos
y arrastrar a la maldad hasta
clavar la malicia en
un torbellino de besos
en esa milagrosa acción
que fue incluyendo
una ola de agua
que venía desde los cielos
hasta hacer que se inundaran los infiernos
para que quedará el vapor
en la mitad de
una mirada que salía
de sus letras
para apagar las velas del infierno
desbordando a los túneles del submundo
en el que los años eran las esposas de Satanás
y su boca quedó herida
por los latidos de su cuerpo
que quedo derrotado
justo el mismo día
en el que su cumpleaños
se quedo en la esquina
del pasado
y su futuro quedo atado
por la abundante maleza
que asesinó a las huellas endiabladas
para que no se organizaran
pues sus pasos hasta la muerte
separaron a los puentes del mal
y los convirtieron en la infinita tierra
donde el pensamiento era tan visible
que los desiertos del infierno
pudieron tragarse el fuego
y el amor del bien
pudo beber de su sonrisa
para enamorar al destino soñado
y decir de el
que ya tiene su firma
para llegar al paraíso
del Edén
empezando desde
una gran humanidad
para toda nuestra eternidad.
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