sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando el cielo arranca
a los infiernos
por amor,
se descubre
que el sonido
de un principio
se lleva
en el ombligo
de su pensamiento.
Se llevan las brasas
prendidas de fuego
en los labios de tu amor
que los momentos
se desnudan
en la paz
y en el deseo
para tocar a la ley
del sueño.
En cada movimiento
se tiene en cuenta
que las almas
viajan
desde el fuego
hasta su imagen
para llegar
al corazón
que protege
a la mirada
en la llama
de pompas
que va creciendo
hasta subirse
a los sentimientos.
Cuando el cielo
arranca a los infiernos
por amor
descose
sus laberintos
para tocar
a su voz
chocan amor
y ardor
porque en cada
rincón de la suerte
se tiene
el versar
en la línea
de saber
amar
desde el ímpetu
para agarrarse
al espíritu.
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