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Cuando el incendio se apague.

Kevin Aguirre Sánchez

Poeta recién llegado
Siente el calor, mientras todo se consume
y observa como todo se deshace en el camino,
no importa el culpable, si todo se resume,
que el fuego borrará las huellas del destino.

Pudiste ser tú, pude ser yo, pudo ser la vida,
quien provoco la desgracia que nos acecha,
sentimos el dolor, pero no tratamos la herida,
la maldita herida que nos prendió la mecha.

Y es que la sentimos pero no hicimos nada,
seguimos dedicados a tan solo ver y ver,
nuestro pequeño y bonito cuento de hadas,
de a poco, en frente nuestro comenzó a arder.

Jugamos con la llama que creímos controlada,
y por mucho tiempo la dejamos crecer,
esta es la crónica de una muerte anunciada,
de una triste ruptura que nunca debió ser.

Siempre ocultamos la basura bajo la alfombra
y con falsas sonrisas pintábamos el día,
al final nos convertimos en simples sombras,
que estaban juntas, sin hacerse compañía.

Pero todo acaba, hasta el fuego se apaga,
cuando ya no hay nada más por consumir,
pasé lo que pasé, se haga lo que se haga,
es parte de la vida, es parte del diario vivir.
 
Siente el calor, mientras todo se consume
y observa como todo se deshace en el camino,
no importa el culpable, si todo se resume,
que el fuego borrará las huellas del destino.

Pudiste ser tú, pude ser yo, pudo ser la vida,
quien provoco la desgracia que nos acecha,
sentimos el dolor, pero no tratamos la herida,
la maldita herida que nos prendió la mecha.

Y es que la sentimos pero no hicimos nada,
seguimos dedicados a tan solo ver y ver,
nuestro pequeño y bonito cuento de hadas,
de a poco, en frente nuestro comenzó a arder.

Jugamos con la llama que creímos controlada,
y por mucho tiempo la dejamos crecer,
esta es la crónica de una muerte anunciada,
de una triste ruptura que nunca debió ser.

Siempre ocultamos la basura bajo la alfombra
y con falsas sonrisas pintábamos el día,
al final nos convertimos en simples sombras,
que estaban juntas, sin hacerse compañía.

Pero todo acaba, hasta el fuego se apaga,
cuando ya no hay nada más por consumir,
pasé lo que pasé, se haga lo que se haga,
es parte de la vida, es parte del diario vivir.
La vida consiste en cicatrices y renovaciones.
Siempre habrá consecuencias la falta de acción ante el sufrimiento.

Saludos
 
Siente el calor, mientras todo se consume
y observa como todo se deshace en el camino,
no importa el culpable, si todo se resume,
que el fuego borrará las huellas del destino.

Pudiste ser tú, pude ser yo, pudo ser la vida,
quien provoco la desgracia que nos acecha,
sentimos el dolor, pero no tratamos la herida,
la maldita herida que nos prendió la mecha.

Y es que la sentimos pero no hicimos nada,
seguimos dedicados a tan solo ver y ver,
nuestro pequeño y bonito cuento de hadas,
de a poco, en frente nuestro comenzó a arder.

Jugamos con la llama que creímos controlada,
y por mucho tiempo la dejamos crecer,
esta es la crónica de una muerte anunciada,
de una triste ruptura que nunca debió ser.

Siempre ocultamos la basura bajo la alfombra
y con falsas sonrisas pintábamos el día,
al final nos convertimos en simples sombras,
que estaban juntas, sin hacerse compañía.

Pero todo acaba, hasta el fuego se apaga,
cuando ya no hay nada más por consumir,
pasé lo que pasé, se haga lo que se haga,
es parte de la vida, es parte del diario vivir.


Todo tiene un principio, y un final. En ocasiones muchos iniciamos a la inversa, por el final
y corremos a toda prisa, queriendo llegar al inicio, cuando ya sabíamos el final.
Grato pasar a leerte, saludos cordiales
 
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