Como un soplo
que ignoro su procedencia
me lleva. Penas, fuego a veces
arde en mi centro
y me inquieta y me consume,
me acelera,
se come mi fuerza
o me empuja hacia fuera;
tiene nombre de vida
y se disfraza de miedo
pero su ritmo palpita
hasta hacerme saltar sobre mí,
¿Dónde me llevarás?
Algún día
tendré que habitar contigo
pero déjame
que termine de cantar,
de llorar y de andar
el camino con mi nueva amiga,
que intime con la vida
que apenas conozco
y después,
a regañadientes, pero quizá satisfecha
me iré a tu morada,
y en tu patio
plantaré otro naranjo
para que me haga de puente.
en mí,
y darme cuenta de que es la vida,
la que apenas recordaba,
que viene intensa, fuerte
a mis venas
Ahora que Tú, Negra,
rondas mi calle
yo me alío incansable
con el agua que bulle
alegre y activa
en mi centro, en mi vientre,
y te temo, Negra,
como nunca lo he hecho en mi vida.
Me asustas,
porque no conozco tu cara.
que ignoro su procedencia
me lleva. Penas, fuego a veces
arde en mi centro
y me inquieta y me consume,
me acelera,
se come mi fuerza
o me empuja hacia fuera;
tiene nombre de vida
y se disfraza de miedo
pero su ritmo palpita
hasta hacerme saltar sobre mí,
¿Dónde me llevarás?
Algún día
tendré que habitar contigo
pero déjame
que termine de cantar,
de llorar y de andar
el camino con mi nueva amiga,
que intime con la vida
que apenas conozco
y después,
a regañadientes, pero quizá satisfecha
me iré a tu morada,
y en tu patio
plantaré otro naranjo
para que me haga de puente.
en mí,
y darme cuenta de que es la vida,
la que apenas recordaba,
que viene intensa, fuerte
a mis venas
Ahora que Tú, Negra,
rondas mi calle
yo me alío incansable
con el agua que bulle
alegre y activa
en mi centro, en mi vientre,
y te temo, Negra,
como nunca lo he hecho en mi vida.
Me asustas,
porque no conozco tu cara.