No me interesan los nombres,
los apellidos, los países, ni las "naciones",
sí me dirijo a los hombres y mujeres,
niños y niñas,
ancianos y ancianas;
tampoco me olvido de otros hermanos,
los del reino animal y vegetal.
Cuándo sentirás en tu alma y tu corazón
que no soy "superior",
sino una simple mortal más,
que ama con todas sus fuerzas,
que llora y ríe
como otro ser
de carne y hueso,
que no gusta de divisiones,
ni discriminaciones
y ve a todos por igual.
Cuándo dejarás de lado las elecciones
y verás en vez de ojos amenazantes
almas que sufren,
almas que gritan,
almas que aman.
No me interesan las palabras,
más que para fundirlas
con la razón y el corazón,
pues sólo con la primera son soberbias
y con el sentir únicamente, ingenuas...
los apellidos, los países, ni las "naciones",
sí me dirijo a los hombres y mujeres,
niños y niñas,
ancianos y ancianas;
tampoco me olvido de otros hermanos,
los del reino animal y vegetal.
Cuándo sentirás en tu alma y tu corazón
que no soy "superior",
sino una simple mortal más,
que ama con todas sus fuerzas,
que llora y ríe
como otro ser
de carne y hueso,
que no gusta de divisiones,
ni discriminaciones
y ve a todos por igual.
Cuándo dejarás de lado las elecciones
y verás en vez de ojos amenazantes
almas que sufren,
almas que gritan,
almas que aman.
No me interesan las palabras,
más que para fundirlas
con la razón y el corazón,
pues sólo con la primera son soberbias
y con el sentir únicamente, ingenuas...
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