Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
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cuando era vieja
cuando mis ojos no alcanzaban el mar...
cuando los huesos rotos
dolían demasiado...
el corazón no pensaba entonces
en volver a nacer...
cansados pasos me seguían
como una sombra al amanecer -
y el aire frío
abrazaba la solitaria piel
de luna a merced de los vientos...
ahora soy joven y busco
desesperadamente
el calor del verano
de unos brazos ardientes sosteniendo los míos...
de un corazón valiente
que no me tenga miedo
ni me rehuya, silente
tan hambriento de amor, como el mío...
pero fuerte -
un alma noble, pero de hierro...
una piedra salvaje...
una voz de mando que me proteja
de los que quieran liberarme forzosamente -
yo no quiero ser libre porque la libertad no existe
en el amor cuando es verdadero -
pero no hay que amar
para poseer...
y busco, pues, ser poseída
como una campana por el son...
como la noche que pertenece al cielo...
como el trozo de pan
en la boca de mi señor...
como el vino y la copa que siempre gozan de su cercanía -
y mejor le sirven que yo...
y no quiero nunca más
regresar a mi vejez prematura -
cantando siempre la vida que en mi silencio murmura
la poesía jamás escrita
de las cadenas benditas del amor...
[13/10/2014]
cuando era vieja
cuando mis ojos no alcanzaban el mar...
cuando los huesos rotos
dolían demasiado...
el corazón no pensaba entonces
en volver a nacer...
cansados pasos me seguían
como una sombra al amanecer -
y el aire frío
abrazaba la solitaria piel
de luna a merced de los vientos...
ahora soy joven y busco
desesperadamente
el calor del verano
de unos brazos ardientes sosteniendo los míos...
de un corazón valiente
que no me tenga miedo
ni me rehuya, silente
tan hambriento de amor, como el mío...
pero fuerte -
un alma noble, pero de hierro...
una piedra salvaje...
una voz de mando que me proteja
de los que quieran liberarme forzosamente -
yo no quiero ser libre porque la libertad no existe
en el amor cuando es verdadero -
pero no hay que amar
para poseer...
y busco, pues, ser poseída
como una campana por el son...
como la noche que pertenece al cielo...
como el trozo de pan
en la boca de mi señor...
como el vino y la copa que siempre gozan de su cercanía -
y mejor le sirven que yo...
y no quiero nunca más
regresar a mi vejez prematura -
cantando siempre la vida que en mi silencio murmura
la poesía jamás escrita
de las cadenas benditas del amor...
[13/10/2014]