_SEBASTIEN_
Poeta fiel al portal
Cuando las flores marchitan...
Se detiene un distante mi ser en la espesura,
desde el follaje y el polvo de una triste callejuela,
la taza de té cae sin ruido en la cocina,
y en la habitación se extingue la muriente vela,
Crezcan pétalos en el transparente vaso,
y polvo de estrellas, apaga ya mis párpados,
polen triste, no de flores, más de abrojos
plumas de cisne volando en el parnaso.
Bosques de bellas y calladas penas,
caiga sobre ustedes la lluvia de mis ojos,
rosas mustias y oscuras azucenas,
alfombra fragante de mis desgraciados pasos.
Vuelen golondrinas y gorriones de barro,
en el cielo rosa de mis flores muertas,
vuelve corazón mío a la vasija y tarro,
del cuerpo que agoniza caminando en tierra.
Y recoge con tus huesos las brillantes semillas,
y con tu boca esparece en el aire breve,
vida atravez de lo inerte e infecundo,
esparce vida con alientos de muerte.
Y rie al notar tu cabello alborotado,
baja al jardin hacia la tumba de tus padres,
escucha la voz en la alcoba de damasco,
la cortina rasgada y el primer instante de silencio.
Luego, cuando descubras lo hondo del dolor,
podras decir que mueres, y que sueñas en la vida,
que eras cuerpo y ahora ilusion y nada,
ahora que las flores se marchitan.
SEBASTIAN NOCTURNE.
Se detiene un distante mi ser en la espesura,
desde el follaje y el polvo de una triste callejuela,
la taza de té cae sin ruido en la cocina,
y en la habitación se extingue la muriente vela,
Crezcan pétalos en el transparente vaso,
y polvo de estrellas, apaga ya mis párpados,
polen triste, no de flores, más de abrojos
plumas de cisne volando en el parnaso.
Bosques de bellas y calladas penas,
caiga sobre ustedes la lluvia de mis ojos,
rosas mustias y oscuras azucenas,
alfombra fragante de mis desgraciados pasos.
Vuelen golondrinas y gorriones de barro,
en el cielo rosa de mis flores muertas,
vuelve corazón mío a la vasija y tarro,
del cuerpo que agoniza caminando en tierra.
Y recoge con tus huesos las brillantes semillas,
y con tu boca esparece en el aire breve,
vida atravez de lo inerte e infecundo,
esparce vida con alientos de muerte.
Y rie al notar tu cabello alborotado,
baja al jardin hacia la tumba de tus padres,
escucha la voz en la alcoba de damasco,
la cortina rasgada y el primer instante de silencio.
Luego, cuando descubras lo hondo del dolor,
podras decir que mueres, y que sueñas en la vida,
que eras cuerpo y ahora ilusion y nada,
ahora que las flores se marchitan.
SEBASTIAN NOCTURNE.