Cuando nada nos sorprende...
Cuando nada nos sorprende
no es porque seamos
inmunes al cinismo,
a la diatriba,
al engañó;
solo es la tolerancia
al clima adverso,
es nuestra pacífica coraza,
es la sonrisa que no daña,
es nuestra barrera verde
disipando el humo gris
del pretencioso.