B Mnacera
Poeta recién llegado
Es un horizonte que agoniza,
un sueño durmiente y un alma hecha trizas.
Es un reloj sin manecillas esclavizando los horarios
porque sabe que ahora el tiempo ya no es necesario.
La muerte de sus amaneceres
pesadas como las cadenas de sus años,
el anochecer de su vida en placeres
le ha dejado la vida en varios tragos.
Tengo una mente en declive tras el grito de mil sismos,
y lo único que quiero
cuando se me seque el cerebro
es que ya no vuelva a escribir lo mismo.
Que el trago mas amargo sea pasar saliva por un nudo torcido
al ver como el alcohol destruye a todos los seres queridos.
En estos días el dinero seduce hasta el karma
yo le ofrecí mi alma al diablo pero ni él pudo pagarla.
Miro con desprecio a los que anhelan la perfección,
también a los que ponen su destino entre lineas de una oración,
a la hipocresía del payaso que muere de depresión,
así que prefiere rezarle el silencio lleno de introspección.
Vivo cual droga alucinando la realidad,
como una enfermedad, como un espiral,
maltratando con mi pluma lo falso en lo lirical.
El desequilibrio exacto
de una tinta depresiva,
la violencia pasiva
de una madre en un aborto.
un sueño durmiente y un alma hecha trizas.
Es un reloj sin manecillas esclavizando los horarios
porque sabe que ahora el tiempo ya no es necesario.
La muerte de sus amaneceres
pesadas como las cadenas de sus años,
el anochecer de su vida en placeres
le ha dejado la vida en varios tragos.
Tengo una mente en declive tras el grito de mil sismos,
y lo único que quiero
cuando se me seque el cerebro
es que ya no vuelva a escribir lo mismo.
Que el trago mas amargo sea pasar saliva por un nudo torcido
al ver como el alcohol destruye a todos los seres queridos.
En estos días el dinero seduce hasta el karma
yo le ofrecí mi alma al diablo pero ni él pudo pagarla.
Miro con desprecio a los que anhelan la perfección,
también a los que ponen su destino entre lineas de una oración,
a la hipocresía del payaso que muere de depresión,
así que prefiere rezarle el silencio lleno de introspección.
Vivo cual droga alucinando la realidad,
como una enfermedad, como un espiral,
maltratando con mi pluma lo falso en lo lirical.
El desequilibrio exacto
de una tinta depresiva,
la violencia pasiva
de una madre en un aborto.