sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando se escriben flores en las letras
se da paso al horizonte
pues es donde los besos lloran
junto a las luces
de las estrellas
cuando estas caen en los textos
con la luz de todos sus sueños.
Miramos los tiempos
rogando ver a lo eterno
pues las flores que se escriben
bailan en las miradas
de cada firmamento.
Se vuelve todo letra
es como palpitamos
en las pestañas de la vida
porque se escriben noche y día
ya que todas las imágenes existen escritas.
Desnudo al día
donde los versos
se hacen campanillas
para bailar
en las musas de sus maravillas.
Se tienen los movimientos
de nuestros cuerpos a nuestro lado
parece inolvidable
que las altas metas
se nos vayan a los aires
pues trotan en sus carreras
mirando al tiempo
como se comportan
mis labios hablando a mis promesas
que llegan a mis huesos
para encenderse
en mis venas
abriendo mis raices
para que aparezcas
en mis escenas.
No dudo de tu alma
que se va haciendo
en mis palabras
pues en las mañanas conservo
su momento para ver al cielo,
es como pienso
que las lágrimas
pueden ser la cera
de una vela
sin descubrir.
Te miro donde nacen
los risueños paisajes
que se esconden en la lluvia
para impactar en los versos
que cumplen su rutina
no siempre es la misma
pero las flores
que amanecen
las miro y las leo
las vuelvo a conservar
es como el mundo
gira desnudo
ante su fiebre romántica
penetrando en mi interior
tu humilde corazón.
Las flores lloran
junto a sus charcas,
desde dentro
no puedo más que despedirlas
junto al anochecer,
entonces se miran
y se derraman
en sus raices
para de nuevo sacar
al sol entre sus petalos de color.
Llevas las imágenes
sin mascara porque tu rostro
es la poesía de mi alma.
Desnudo te miro
y no se donde has ido
te veo en el cantar
de melódicos ritmos
y te canto al volar
alcanzando al resplandor
sonriendole el alba
al arco iris
de tus te amos
porque al mencionar
tus cabellos
en la madrugada
me tienes
en tus pechos ardientes
que consumen a mis labios
sonrojando el nectar de mi corazón
hasta la tentación de caer
en tus latidos
y decirte cuanto te quiero amor.