prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quebremos los ojos, amor, te lo suplico
para no morir con ellos abiertos
por que son el espejo fiel a tu rostro
que nunca dejaré de ver
aun que los tenga cerrados para siempre.
Quebremos los ojos, amor, te lo suplico
para que esa lagrima
que se llevó todo el agua de mi ser
corra de una vez
y me deje sin el peso del dolor,
quebremos los ojos, amor, te lo suplico,
a ver como brilla la arena del tiempo
en que tanto te amaba,
y esa cumbre de la montaña nunca alcanzada
caerá a tus pies.
Quebremos los ojos, amor, te lo suplico
para que el fanal de los besos
deje de sonar en mi cráneo, cuando seré tuyo hueso por hueso.
para no morir con ellos abiertos
por que son el espejo fiel a tu rostro
que nunca dejaré de ver
aun que los tenga cerrados para siempre.
Quebremos los ojos, amor, te lo suplico
para que esa lagrima
que se llevó todo el agua de mi ser
corra de una vez
y me deje sin el peso del dolor,
quebremos los ojos, amor, te lo suplico,
a ver como brilla la arena del tiempo
en que tanto te amaba,
y esa cumbre de la montaña nunca alcanzada
caerá a tus pies.
Quebremos los ojos, amor, te lo suplico
para que el fanal de los besos
deje de sonar en mi cráneo, cuando seré tuyo hueso por hueso.
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