Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
De nuevo se me va la luz del día
reptando por la angosta y empedrada
calleja hasta perderse agazapada
detrás de aquella antigua orografía.
De pronto se oscurece el alma mía
-perdida la razón y la mirada-
De nuevo moribunda y desangrada
se adentra por la senda más sombría.
El alma no me atiende en mi derrota
y negra como noche se envilece,
y muerta se declara en bancarrota.
De pronto hasta el amor desaparece
dejándome inconcluso y medio idiota,
tirado en un jardín que no florece.
reptando por la angosta y empedrada
calleja hasta perderse agazapada
detrás de aquella antigua orografía.
De pronto se oscurece el alma mía
-perdida la razón y la mirada-
De nuevo moribunda y desangrada
se adentra por la senda más sombría.
El alma no me atiende en mi derrota
y negra como noche se envilece,
y muerta se declara en bancarrota.
De pronto hasta el amor desaparece
dejándome inconcluso y medio idiota,
tirado en un jardín que no florece.
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