el_moyeto
Poeta recién llegado
Cuando te conocí, la vida me dio la vuelta 360 grados de locura sentí por ti, tus ojos me robaron el alma y me alegre de ello, me alegre de compartir el mismo espacio que tu y al mismo momento, frente a ti.
Día a día te veía descansar tu mirada lentamente sobre mis ojos, y me enamore como un niño de ti mujer.
El tiempo pasaba y las miradas ya hablaban entre si, y tenían su propia historia, su propio mundo del cual nosotros estábamos ausentes, y yo escondiendo los sentimientos que brotaban por mis poros, que respiraba a cada instante, y me aleje por temor aun rechazo maldito.
Por fin llego ese día en que te pedí que fueras mía robándote un beso, accediste entregándome tu cuerpo por completo.
Los días pasaron, felices los dos, pero al cavo de un mes me sorprendió la soledad con la que me besaste, vi la distancia en lo profundo de tus ojos que aseguraba un final cercano, y así fue te perdí, tan pronto como aquella noche que te entregaste a mi, con la facilidad con las que se desprenden las hojas en el otoño, así te fuiste.
La soledad me invadió el alma y la tristeza mis días, pero ahora vivo con con el alpiste de un recuerdo que me repite que sigues siendo mía.
E.T.R
Día a día te veía descansar tu mirada lentamente sobre mis ojos, y me enamore como un niño de ti mujer.
El tiempo pasaba y las miradas ya hablaban entre si, y tenían su propia historia, su propio mundo del cual nosotros estábamos ausentes, y yo escondiendo los sentimientos que brotaban por mis poros, que respiraba a cada instante, y me aleje por temor aun rechazo maldito.
Por fin llego ese día en que te pedí que fueras mía robándote un beso, accediste entregándome tu cuerpo por completo.
Los días pasaron, felices los dos, pero al cavo de un mes me sorprendió la soledad con la que me besaste, vi la distancia en lo profundo de tus ojos que aseguraba un final cercano, y así fue te perdí, tan pronto como aquella noche que te entregaste a mi, con la facilidad con las que se desprenden las hojas en el otoño, así te fuiste.
La soledad me invadió el alma y la tristeza mis días, pero ahora vivo con con el alpiste de un recuerdo que me repite que sigues siendo mía.
E.T.R