Burgense55
Poeta recién llegado
A veces, cuando te miro a los ojos,
me pierdo, y ya no sé lo que siento.
Dos pozos oscuros y hondos,
que me arrastran sin remedio dentro.
Dos fragmentos vivos del océano,
inquietos, dulces y eternos.
Dos noches ardiendo en lo alto,
cargadas de antiguos secretos.
Dos espejos de luz temblorosa
que me devuelven tu fuego.
Y cuando clavo en ellos mi alma,
el mundo se vuelve silencio espeso.
A veces, cuando te miro a los ojos,
sí sé: te amo sin límite, sin tiempo
me pierdo, y ya no sé lo que siento.
Dos pozos oscuros y hondos,
que me arrastran sin remedio dentro.
Dos fragmentos vivos del océano,
inquietos, dulces y eternos.
Dos noches ardiendo en lo alto,
cargadas de antiguos secretos.
Dos espejos de luz temblorosa
que me devuelven tu fuego.
Y cuando clavo en ellos mi alma,
el mundo se vuelve silencio espeso.
A veces, cuando te miro a los ojos,
sí sé: te amo sin límite, sin tiempo