Cuando veo que tu mirada busca la mía
en una carrera sin retorno
apareces en mi un diluvio de sentimientos
que desembocan en mis labios en forma de beso.
Cuando rozas mi piel decididamente
con plena seguridad que soy tu camino
mi sonrisa se contagia de tu alegría
y te veo reflejada en mi realidad.
¡Ah cuando te miro! ¡Dios cuanto te miro!
percibo en ti esa fragilidad endulzante
que rompemos con un beso y así
nuestras fronteras caen sin sentido.
Cuando nos enredamos sin disculpas
solo seguimos el camino marcado
no importa si es corto o largo
porque el tiempo ya no es obstáculo.
El amor no tiene límites y condiciones
estamos ahí para vivirlo hoy y ahora
quedarse esperando momentos ideales
marcará la diferencia entre lo que fue y lo que pudo ser.
en una carrera sin retorno
apareces en mi un diluvio de sentimientos
que desembocan en mis labios en forma de beso.
Cuando rozas mi piel decididamente
con plena seguridad que soy tu camino
mi sonrisa se contagia de tu alegría
y te veo reflejada en mi realidad.
¡Ah cuando te miro! ¡Dios cuanto te miro!
percibo en ti esa fragilidad endulzante
que rompemos con un beso y así
nuestras fronteras caen sin sentido.
Cuando nos enredamos sin disculpas
solo seguimos el camino marcado
no importa si es corto o largo
porque el tiempo ya no es obstáculo.
El amor no tiene límites y condiciones
estamos ahí para vivirlo hoy y ahora
quedarse esperando momentos ideales
marcará la diferencia entre lo que fue y lo que pudo ser.