H.Nossa
Poeta recién llegado
Cierro mis oídos
a tus palabras soñolientas
que hablan de paraísos
sin Adanes ni Evas,
del miedo a los ratones
y tu dieta de la luna.
Olvido tu número telefónico
y la dirección de tu domicilio
para que no te lleguen mis celos,
como palomas mensajeras.
Alejo de mis ojos
los senos que se asoman sin cautela
detrás de tu blusa de flores amarillas
cuando distraída tomas café.
Deambulo por tus aromas
senderos invisibles de mujer,
que me llevan sin preguntar
a los dominios que amparan tu falda.
Acaricio tus pies desnudos
para que tus abullonados dedos
besen las fibras de mi piel
levantando el velo de tu misterio.
Dejaré que las mariposas de tus manos
vuelen buscando mi polen
y fertilicen tus entrañas en el mes de enero.
a tus palabras soñolientas
que hablan de paraísos
sin Adanes ni Evas,
del miedo a los ratones
y tu dieta de la luna.
Olvido tu número telefónico
y la dirección de tu domicilio
para que no te lleguen mis celos,
como palomas mensajeras.
Alejo de mis ojos
los senos que se asoman sin cautela
detrás de tu blusa de flores amarillas
cuando distraída tomas café.
Deambulo por tus aromas
senderos invisibles de mujer,
que me llevan sin preguntar
a los dominios que amparan tu falda.
Acaricio tus pies desnudos
para que tus abullonados dedos
besen las fibras de mi piel
levantando el velo de tu misterio.
Dejaré que las mariposas de tus manos
vuelen buscando mi polen
y fertilicen tus entrañas en el mes de enero.