sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando un semáforo llora
se ve como sus colores lloran sangre
se ven como caen sus luces
en mitad de la carretera
se ve como su pensamiento
se va yendo
en la lágrima
que resopla su propia alma
se van fundiendo su huella
se va quedando con lágrimas
que resoplan en la noche
cuando la noche hace el amor con el día
y el semáforo llora de emoción
y sus lágrimas
se derriten en el espejo de la naturaleza
es así cuando se esquiva la madrugada
cuando los besos rompen
su orilla
para derretir al alba
sus sueños
se acuestan desnudos
el semáforo cae de nuevo
se resbala en el asfalto
y cuando sus besos
se van formando
al caer lastimado
se inunda su amanecer
y se va evaporando sus cantos
hasta el ritmo de un ayer
que al invocar al pensamiento del mañana
cae en la mancha
que lo engulle
en el mismo lugar
que sigue haciendo caer al mundo
en un cruel accidente.