El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
No sé como pasó.
De pronto y simplemente,
todas y todos sabían la canción.
Sin motivo aparente,
Sol vertical de mediodía,
calle cualquiera.
Sin incentivo.
Recuerdo al tipo tocando en el piso
por monedas una melodía.
No hay otra explicación que lo inexplicable:
milagro.
De pronto las baldosas cobraron vida en aquella esquina
y la calle era un mar de tortugas verdes.
No tomé el nombre de las interseccione,s
no había nada que decir,
no había que buscar explicaciones.
Cabe preguntarse:
¿para qué continuamos caminando?
El tipo seguía ahí tirado,
la música llegaba en oleadas.
Todas y todos sabían la canción.
Esa cosa en sus manos sonaba un infierno
y algo nos dijo que no había que viajar
para ir al paraíso.
www.elsolyanoeselsol.blogspot.com
De pronto y simplemente,
todas y todos sabían la canción.
Sin motivo aparente,
Sol vertical de mediodía,
calle cualquiera.
Sin incentivo.
Recuerdo al tipo tocando en el piso
por monedas una melodía.
No hay otra explicación que lo inexplicable:
milagro.
De pronto las baldosas cobraron vida en aquella esquina
y la calle era un mar de tortugas verdes.
No tomé el nombre de las interseccione,s
no había nada que decir,
no había que buscar explicaciones.
Cabe preguntarse:
¿para qué continuamos caminando?
El tipo seguía ahí tirado,
la música llegaba en oleadas.
Todas y todos sabían la canción.
Esa cosa en sus manos sonaba un infierno
y algo nos dijo que no había que viajar
para ir al paraíso.
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