Escucho mi humor, y me detengo enciego a leer el placer de los colores
Pasan lejos de mí los ladridos de esa rabia inoxidable, incontenida, y enseguida me alimento de la fabula que viene, pensándote una vez mas, cayendo en el fulgor del momento que empecé a creer en partículas, y en el destello, la destreza de un pincel acariciándote mientras te crea, eso es el universo para mi.