Misakichi
Poeta asiduo al portal
Cuando vuelves y te escapas
me haces sentir muchas cosas,
entre ellas que no puedo tenerte aferrado a mí
pero que tampoco puedes irte.
Cuando vuelves y te escapas
dejas huella donde quiera que vas,
no permites que nadie pase
pero tampoco te decides por aquí estar.
Cuando vuelves y te escapas
recuerdo nuevamente cuan frágil soy
al sonido de tu voz y a lo armónico de tus ojos,
porque de nuevo el corazón
vuelve a jugarme el juego chueco de quererte otra vez,
de quererte a mi antojo, por no permitirme dejarte ir y
por no permitir que te quedes en mí.
Cuando vuelves y te escapas
entonces entiendo lo inconstante que soy,
lo despistado del camino ,
y lo incierto del destino,
y es que cuando te vuelves y te escapas
haces que me vuelva adicta
a tus baratos encantos y sonrisas
que al final de cuentas me dejan sin salida.
me haces sentir muchas cosas,
entre ellas que no puedo tenerte aferrado a mí
pero que tampoco puedes irte.
Cuando vuelves y te escapas
dejas huella donde quiera que vas,
no permites que nadie pase
pero tampoco te decides por aquí estar.
Cuando vuelves y te escapas
recuerdo nuevamente cuan frágil soy
al sonido de tu voz y a lo armónico de tus ojos,
porque de nuevo el corazón
vuelve a jugarme el juego chueco de quererte otra vez,
de quererte a mi antojo, por no permitirme dejarte ir y
por no permitir que te quedes en mí.
Cuando vuelves y te escapas
entonces entiendo lo inconstante que soy,
lo despistado del camino ,
y lo incierto del destino,
y es que cuando te vuelves y te escapas
haces que me vuelva adicta
a tus baratos encantos y sonrisas
que al final de cuentas me dejan sin salida.