salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Dormido era qué bienventurado;
en la falsedad era ¡tan dichoso!;
en la verdad real,¡tan desdichado!
Abro el ventanal:mirar delicioso,
respirando el néctar ajardinado
de la rica cama de los amores.
Cuánta dicha de amor,¡tan deseado!,
al nacer el día,alba en mis ardores
de alcoba,siendo el placer enmielado.
-Salvador-
en la falsedad era ¡tan dichoso!;
en la verdad real,¡tan desdichado!
Abro el ventanal:mirar delicioso,
respirando el néctar ajardinado
de la rica cama de los amores.
Cuánta dicha de amor,¡tan deseado!,
al nacer el día,alba en mis ardores
de alcoba,siendo el placer enmielado.
-Salvador-
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