jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
cuántas habrá que sintieron algo por mí
o que al verme hubiesen querido tocarme
o que me acercara a ellas y les hablara
y les dijera cualquier cosa o les preguntara su nombre
o las mirase a los ojos y les rozara el mentón con mi mano
y a lo mejor me atreviera a besarlas
cuántas no habrán podido nunca olvidarme
con sólo una vez que me vieron
una sonrisa que les dediqué o una palabrita tonta
que me escucharon decir al pasar a su lado
cuántas habrán soñado conmigo
tal vez noches enteras tal vez por años
imaginando que yo por mi parte soñaría con ellas
o las recordaba alguna tarde o me preguntaba
quizás con nostalgia qué habría sido de ellas
qué vida tendrían qué dolor oscuro asolaría su alma
cuántas habrán llegado a pensar que conmigo
hubieran sido felices alcanzado las nubes
remontado la dicha conocido el amor
cuántas llorarían cuántas sentirían enloquecer
al saber que yo sólo amaba sus cuerpos que me iría
con cualquier pretexto y sin mirar atrás
ni jamás recordarlas cuántas habrá
que gritaron mi nombre en su noche más negra
que perdieron la fe que murieron por dentro
que me amaron realmente que arruinaron su vida
aguardando un milagro que llegara un mensaje
que una tarde cualquiera yo tocara la puerta
me sentara a su lado les cogiera la mano
les dijera te amo nunca pude olvidarte cuántas
cuántas habrá que retienen mis gestos
mis antiguas miradas mis perdidas sonrisas
mis lejanas tristezas mis añosos orgasmos
mi olvidada ternura cuántas habrá
cuántas habrá cuántas o acaso al final
al final de cuentas no hubo... ninguna
o que al verme hubiesen querido tocarme
o que me acercara a ellas y les hablara
y les dijera cualquier cosa o les preguntara su nombre
o las mirase a los ojos y les rozara el mentón con mi mano
y a lo mejor me atreviera a besarlas
cuántas no habrán podido nunca olvidarme
con sólo una vez que me vieron
una sonrisa que les dediqué o una palabrita tonta
que me escucharon decir al pasar a su lado
cuántas habrán soñado conmigo
tal vez noches enteras tal vez por años
imaginando que yo por mi parte soñaría con ellas
o las recordaba alguna tarde o me preguntaba
quizás con nostalgia qué habría sido de ellas
qué vida tendrían qué dolor oscuro asolaría su alma
cuántas habrán llegado a pensar que conmigo
hubieran sido felices alcanzado las nubes
remontado la dicha conocido el amor
cuántas llorarían cuántas sentirían enloquecer
al saber que yo sólo amaba sus cuerpos que me iría
con cualquier pretexto y sin mirar atrás
ni jamás recordarlas cuántas habrá
que gritaron mi nombre en su noche más negra
que perdieron la fe que murieron por dentro
que me amaron realmente que arruinaron su vida
aguardando un milagro que llegara un mensaje
que una tarde cualquiera yo tocara la puerta
me sentara a su lado les cogiera la mano
les dijera te amo nunca pude olvidarte cuántas
cuántas habrá que retienen mis gestos
mis antiguas miradas mis perdidas sonrisas
mis lejanas tristezas mis añosos orgasmos
mi olvidada ternura cuántas habrá
cuántas habrá cuántas o acaso al final
al final de cuentas no hubo... ninguna