pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo amé como no debí
incluso por encima de mí...
Lo hice dueño de mi alma
fue tempestad en vez de calma...
Lo dejé gobernar en mi cabeza
siendo ramera dejé de ser princesa...
Lo amé más allá de lo permitido
dirigía en mi corazón cada latido...
Su voz dejaba muda a la conciencia
era mi verdad, mi fe y mi esencia...
¡Fue mi piel, mi tormento y verdad!
Última edición: