Luis menocal
Poeta recién llegado
Cuanto nos amamos mujer de primavera,
Con ganas de hacerlo, con fuego juvenil,
Todos los recuerdos e historias de una pareja feliz,
Cuanto nos amamos, con toda esa fuerza que le falta al mar.
Aquella carta, escrita con pluma de deseo,
Con letras que gritaban mi nombre y mis versos,
Que arrancaban mi piel por tenerte
Cuanto nos quisimos, con música en los vientos.
Tus dedos siguen recorriéndome en lo oscuro,
Me sigues haciendo el amor sin contacto,
Tus manos de orquídea permanecen en secreto,
Cuanto te amé, que le puse tu nombre a todos mis besos.
Tu aliento de flora silvestre y extraña,
Caminante de un mundo llamado gloria,
Cuanto deseo añejo en las mañanas,
Lo daría todo para que tu corazón volviera.
Cuanto nos amamos mujer eterna,
Que los días no son nada con tu ausencia,
Ya las aves con sus majestuosos plumajes cesaron de cantar,
Cuanto te extraño prometo que en el cielo te volveré a amar.
Con ganas de hacerlo, con fuego juvenil,
Todos los recuerdos e historias de una pareja feliz,
Cuanto nos amamos, con toda esa fuerza que le falta al mar.
Aquella carta, escrita con pluma de deseo,
Con letras que gritaban mi nombre y mis versos,
Que arrancaban mi piel por tenerte
Cuanto nos quisimos, con música en los vientos.
Tus dedos siguen recorriéndome en lo oscuro,
Me sigues haciendo el amor sin contacto,
Tus manos de orquídea permanecen en secreto,
Cuanto te amé, que le puse tu nombre a todos mis besos.
Tu aliento de flora silvestre y extraña,
Caminante de un mundo llamado gloria,
Cuanto deseo añejo en las mañanas,
Lo daría todo para que tu corazón volviera.
Cuanto nos amamos mujer eterna,
Que los días no son nada con tu ausencia,
Ya las aves con sus majestuosos plumajes cesaron de cantar,
Cuanto te extraño prometo que en el cielo te volveré a amar.