SAETA
Poeta asiduo al portal
Con el albor del día se levanta
el hierro a rascar la bóveda celeste
con sus cielos yertos y sus árboles
sin hojarascas, talvez muertas por el gélido
que muy temprano acariciaba sus vástagos.
Recordatorio de lo que se dejó atrás,
el olor a campo y a tierra húmeda
golpean armoniosamente los sentidos,
el verdor de sus calles y rostros joviales
reviven el aroma de sus almas.
Los poros se cubren de amianto para resistir
el fogoso que derrite pieles, alborotadas
las feromonas como el vino espumoso
que se derrama en el halo de la flor abierta,
días interminables, Selene tímida y sin resplandor.
¿ Porqué los árboles tienen esos bellos colores ?
sus calles se pintan amarillas, rojas y marrones,
todas las hojas todas, cuentan sus interminables historias
de mancebas que atavían sus cogotes con arco iris
de alejandritas y demás piedras horrorosas.
el hierro a rascar la bóveda celeste
con sus cielos yertos y sus árboles
sin hojarascas, talvez muertas por el gélido
que muy temprano acariciaba sus vástagos.
Recordatorio de lo que se dejó atrás,
el olor a campo y a tierra húmeda
golpean armoniosamente los sentidos,
el verdor de sus calles y rostros joviales
reviven el aroma de sus almas.
Los poros se cubren de amianto para resistir
el fogoso que derrite pieles, alborotadas
las feromonas como el vino espumoso
que se derrama en el halo de la flor abierta,
días interminables, Selene tímida y sin resplandor.
¿ Porqué los árboles tienen esos bellos colores ?
sus calles se pintan amarillas, rojas y marrones,
todas las hojas todas, cuentan sus interminables historias
de mancebas que atavían sus cogotes con arco iris
de alejandritas y demás piedras horrorosas.