Ivan_Keating
Poeta recién llegado
CUATRO Y VEINTE DE LA MADRUGADA
Mi cerebro inescrutable
conduce a soles negruzcos,
a lunas en llamas,
a hospitales helados,
y a semáforos en rojo
que alertan de un peligro
que estoy dispuesto a asumir.
Mis instintos incalmables
acarrean desiertos de azufre,
sanatorios sombríos,
sonrisas dormidas,
y fotos calcinadas
por el recuerdo infausto
De la despiadada traición.
Mi poema infinito
desemboca en el hastío
de intentar explicar
lo que no tiene explicación.
y en los nudillos sangrientos
a causa de los espejos
donde ya no me reconozco.
-Iván Keating-
Mi cerebro inescrutable
conduce a soles negruzcos,
a lunas en llamas,
a hospitales helados,
y a semáforos en rojo
que alertan de un peligro
que estoy dispuesto a asumir.
Mis instintos incalmables
acarrean desiertos de azufre,
sanatorios sombríos,
sonrisas dormidas,
y fotos calcinadas
por el recuerdo infausto
De la despiadada traición.
Mi poema infinito
desemboca en el hastío
de intentar explicar
lo que no tiene explicación.
y en los nudillos sangrientos
a causa de los espejos
donde ya no me reconozco.
-Iván Keating-