VLADIMIR Z.-
Poeta del vino y las nubes
CUBREME DE ESPERANZA
Cúbreme de esperanza ahora,
llega tan pronto como puedas,
has que mi furia cese
y que mis deseos florezcan.
Cúbreme de esperanza ahora,
amortigua mi caída con tus palabras,
presiona la herida que derrama
lagrimas oscuras de tanta nostalgia.
Cúbreme de esperanza ahora,
cuerpo de fresca piel,
rosa de espinas hirientes,
manzana de eterno engaño.
Cúbreme de esperanza ahora,
con tu mediocre perfección,
que es tan imperfecta para todos,
pero, perfecta para este corazón.
Cúbreme de esperanza ahora,
sáciame la sed de reflexión,
aclara en mi tus decisiones
que crean en mi, sumisión.
Cúbreme de esperanza ahora,
señorita de raíces profundas,
tan ligada al suelo
como los árboles milenarios.
Cúbreme de esperanza ahora,
tal como cubre el calor del sol a las cosas,
tan lejano y de inmensa calidez
y tu tan cercana y tan fría tu piel.
Cúbreme de esperanza ahora,
que en ti canta el ave de mi paz,
cual tiene cantos y silbidos,
me resultan familiar.
Cúbreme de esperanza ahora,
muerde el fruto de verdad,
no derrames una gota
de aquella fruta tan sabrosa.
Cúbreme de esperanza ahora,
antes de que la llama interna se ahogue,
antes de que mis ilusiones desaparezcan
y que a tus llamados no obedezcan.
Cúbreme de esperanza ahora,
llega tan pronto como puedas,
has que mi furia cese
y que mis deseos florezcan.
Cúbreme de esperanza ahora,
amortigua mi caída con tus palabras,
presiona la herida que derrama
lagrimas oscuras de tanta nostalgia.
Cúbreme de esperanza ahora,
cuerpo de fresca piel,
rosa de espinas hirientes,
manzana de eterno engaño.
Cúbreme de esperanza ahora,
con tu mediocre perfección,
que es tan imperfecta para todos,
pero, perfecta para este corazón.
Cúbreme de esperanza ahora,
sáciame la sed de reflexión,
aclara en mi tus decisiones
que crean en mi, sumisión.
Cúbreme de esperanza ahora,
señorita de raíces profundas,
tan ligada al suelo
como los árboles milenarios.
Cúbreme de esperanza ahora,
tal como cubre el calor del sol a las cosas,
tan lejano y de inmensa calidez
y tu tan cercana y tan fría tu piel.
Cúbreme de esperanza ahora,
que en ti canta el ave de mi paz,
cual tiene cantos y silbidos,
me resultan familiar.
Cúbreme de esperanza ahora,
muerde el fruto de verdad,
no derrames una gota
de aquella fruta tan sabrosa.
Cúbreme de esperanza ahora,
antes de que la llama interna se ahogue,
antes de que mis ilusiones desaparezcan
y que a tus llamados no obedezcan.