Lleana
Poeta adicto al portal
Y prefiero sus ojos negros
adormecidos, sinceros
redactando el lucero
en que los sueños se esconden
renaciendo maravillas,
-una caricia-
en dos almas que brillan.
Y mi boca surgiendo
por su silencio
tapándole el viento
y su triste lamento.
adormecidos, sinceros
redactando el lucero
en que los sueños se esconden
renaciendo maravillas,
-una caricia-
en dos almas que brillan.
Y mi boca surgiendo
por su silencio
tapándole el viento
y su triste lamento.
Le cubro con el manto dorado
de mis cabellos,
no puedo perderme
ni uno solo de sus gestos
Cuéntele al tiempo,
como ansía el momento
de prenderse eterno,
y al margen
dejar su cuerpo envuelto
para darle el aliento
a mi exclusivo momento.
de mis cabellos,
no puedo perderme
ni uno solo de sus gestos
Cuéntele al tiempo,
como ansía el momento
de prenderse eterno,
y al margen
dejar su cuerpo envuelto
para darle el aliento
a mi exclusivo momento.