tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuento contigo.
Solo es cuestión de algunas decisiones prácticas, a veces cuesta pensar en las conclusiones que deberíamos dejar de lado.
Sigo siendo un escéptico y sigo creyendo que los monstruos son solo proyecciones de mi mente, transparencias que sistematizan, que disparan una galería de imágenes monotemáticas.
Que quizás argumenten el otro lado de los miedos, ese otro lado de las susceptibilidades constantes, que regeneran sugerencias ideológicamente instauradas en mi esencia.
Aunque no lo entiendas.
Cuento contigo.
Cada vez que se motiva un recuerdo en mi psiquis, como por reflejo se activa un despegue espontaneo, desde la mismísima jaula cerebral, lanzando hacia el éter, ese impulso creativo, rodeado por cuanto sentimiento negativo pueda absorber en su camino.
Sin embargo.
Cuento contigo.
Represiones desde ese lado oculto, que esta privado de mi mismo, administrado de manera instintiva por mí.
Sigo inconsciente.
Cuento contigo.
Puja la herida llevando un compás purulento, de sonetos nocivos, y me niega el brillo de la rojiza estigia, que ahogará estigmas de mi alma en su lago abominable.
Cuento contigo.
Vuela en tiempo, espacio y forma, la radical vista de mi fracción involuntaria.
Los sonidos de mis pasos, rebotan grises muecas de aversión, frente a los espejos que imaginarios, se llevan los recuerdos mansos.
Y cuento contigo.
Solo una palabra erizara mi piel, no se si pueda responder tus preguntas, develar tus incógnitas.
Solo se que, cuento contigo.
Estoy al frente de mis límites subliminales.
Solo cuento contigo.
Podré correr desde la fabula de mi inmaterialidad.
Se que puedo hacerlo.
Vientre de tantra verbal.
Solo tengo que ver el camino para volver.
Solo cuento contigo.
Sigo en mis sueños.
Solo cuento contigo.
Sigo en tus sueños.
Cuento contigo.
Cuento contigo.
Solo es cuestión de algunas decisiones prácticas, a veces cuesta pensar en las conclusiones que deberíamos dejar de lado.
Sigo siendo un escéptico y sigo creyendo que los monstruos son solo proyecciones de mi mente, transparencias que sistematizan, que disparan una galería de imágenes monotemáticas.
Que quizás argumenten el otro lado de los miedos, ese otro lado de las susceptibilidades constantes, que regeneran sugerencias ideológicamente instauradas en mi esencia.
Aunque no lo entiendas.
Cuento contigo.
Cada vez que se motiva un recuerdo en mi psiquis, como por reflejo se activa un despegue espontaneo, desde la mismísima jaula cerebral, lanzando hacia el éter, ese impulso creativo, rodeado por cuanto sentimiento negativo pueda absorber en su camino.
Sin embargo.
Cuento contigo.
Represiones desde ese lado oculto, que esta privado de mi mismo, administrado de manera instintiva por mí.
Sigo inconsciente.
Cuento contigo.
Puja la herida llevando un compás purulento, de sonetos nocivos, y me niega el brillo de la rojiza estigia, que ahogará estigmas de mi alma en su lago abominable.
Cuento contigo.
Vuela en tiempo, espacio y forma, la radical vista de mi fracción involuntaria.
Los sonidos de mis pasos, rebotan grises muecas de aversión, frente a los espejos que imaginarios, se llevan los recuerdos mansos.
Y cuento contigo.
Solo una palabra erizara mi piel, no se si pueda responder tus preguntas, develar tus incógnitas.
Solo se que, cuento contigo.
Estoy al frente de mis límites subliminales.
Solo cuento contigo.
Podré correr desde la fabula de mi inmaterialidad.
Se que puedo hacerlo.
Vientre de tantra verbal.
Solo tengo que ver el camino para volver.
Solo cuento contigo.
Sigo en mis sueños.
Solo cuento contigo.
Sigo en tus sueños.
Cuento contigo.
Cuento contigo.