ferdorta
Poeta reconocido en el portal.
Don Pedro y el Dragon
Versión de Ferdorta
Hace ya 55 años...
esta historia
mi Abuelo la contaba
mi Padre me la cantaba
a mis hijos le encantaba
y de muchas, por mis nietos,
es la mas solicitada.
En un viejo Pais
sucedió esta historia
del Dragón mas feroz
de que se tiene memoria.
Nadie supo
el como o el cuando
pero un día
sonó una trompeta
y se oyó al Heraldo gritando:
¡Un Dragón!
voy ha hacer las maletas.
Fueron muchos
los que le siguieron
y dejaron sus casas y hogares
y hacia el bosque
todos se corrieron
a buscar
mas seguros lugares.
La verdad, es que nadie lograba
ahuyentar a la fiera monstruosa
y el Dragón muy feliz se paseaba
provocando una bulla espantosa.
Pero un día llegó un Caballero
apodado Don Pedro Mostacho
con brillante armadura de acero
larga lanza y un rojo penacho.
Don Pedrito montó en su caballo
y al partir a la lucha así dijo:
voy a luchar sin desmayo,
a vencer al Dragón me dirijo.
Y se fue el Caballero a la guerra
con su lanza, su espada y su escudo
mas, al ver acercarse a la Fiera
el terror lo dejo tar tar tartamudo.
Y el Dragón, moviendo la cola
así hablo al audaz Caballero
Estoy triste, mi vida es tan sola,
todos huyen de mi, que quebranto
yo quisiera tener un amigo
que consuele mi pena y mi llanto
Y Don Pedro Mostacho, asombrado
al ver que el Dragón no era tan fiero
al instante lo besó emocionado
y allí mismo lo hizo su Escudero
Y termina aquí esta bella historia
del Dragón y el gentil Caballero
de sus hechos aun guardan memoria
los tronares de viejos troveros.
(siempre nos gustaba terminar con un
tantaratantan tan tan).
Versión de Ferdorta
Hace ya 55 años...
esta historia
mi Abuelo la contaba
mi Padre me la cantaba
a mis hijos le encantaba
y de muchas, por mis nietos,
es la mas solicitada.
En un viejo Pais
sucedió esta historia
del Dragón mas feroz
de que se tiene memoria.
Nadie supo
el como o el cuando
pero un día
sonó una trompeta
y se oyó al Heraldo gritando:
¡Un Dragón!
voy ha hacer las maletas.
Fueron muchos
los que le siguieron
y dejaron sus casas y hogares
y hacia el bosque
todos se corrieron
a buscar
mas seguros lugares.
La verdad, es que nadie lograba
ahuyentar a la fiera monstruosa
y el Dragón muy feliz se paseaba
provocando una bulla espantosa.
Pero un día llegó un Caballero
apodado Don Pedro Mostacho
con brillante armadura de acero
larga lanza y un rojo penacho.
Don Pedrito montó en su caballo
y al partir a la lucha así dijo:
voy a luchar sin desmayo,
a vencer al Dragón me dirijo.
Y se fue el Caballero a la guerra
con su lanza, su espada y su escudo
mas, al ver acercarse a la Fiera
el terror lo dejo tar tar tartamudo.
Y el Dragón, moviendo la cola
así hablo al audaz Caballero
Estoy triste, mi vida es tan sola,
todos huyen de mi, que quebranto
yo quisiera tener un amigo
que consuele mi pena y mi llanto
Y Don Pedro Mostacho, asombrado
al ver que el Dragón no era tan fiero
al instante lo besó emocionado
y allí mismo lo hizo su Escudero
Y termina aquí esta bella historia
del Dragón y el gentil Caballero
de sus hechos aun guardan memoria
los tronares de viejos troveros.
(siempre nos gustaba terminar con un
tantaratantan tan tan).