Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Articulados movimientos,
forzando los atrofiados músculos.
Marioneta de dedos arácnidos,
y uñas escabrosas,
cual insecto nervioso danza su tenebroso
reptar.
En las cañerías el amniótico líquido
nocturno alimenta su abominable
hambre de infectas criaturas.
Se levantó entumecida, con los ojos
mirando hacia dentro la madeja de habitantes
comiendo su cuerpo,
Se quedó babeando sobre el metal
esculpido en crucifijo.
Tambaleante figura arrastro la tierra
gastando sus talones, embriagada
por el aire que no entendían sus pulmones.
Acaricio su torso con movimientos
convulsivos desacomodando las costuras
ya adormecida sin nervios que llorar.
El vitamortis ejecutado cerró el grifo al
putrefacto destino, y la criatura sin nombre
se aventuró a las calles sin memorias
Como si el instinto de la carne conociera su camino,
recorrió dejando raspado el polvo sin rumbo,
hasta que la espesa sombra de un bosque
abrió su lúgubre boca y trago los restos
de aciaga vida olvidada sobre un féretro.
Después…nadie más la vio.
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