Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Vienes a perturbar mis sueños,
igualando a la lluvia que
despierta los pétalos dormidos.
En el silencio de la calma
que solamente el contacto
de tus labios disturben la quietud,
toma la forma del lecho que nos acoge.
Tus ojos están cansados,
la respiración esta gastada
y tu sonrisa como saeta
hace diana entre el corazón y la razón.
Sálvame de las
imágenes cortas del deseo,
manos dibujando,mientras la piel
se entrega y olvida entre
las húmedas sábanas.
No quiero solo las notas
de la pasión de los cuerpos,
ni aplausos perturbando la noche,
ansío la melodía fina y
sinuosa que adormezca,
con acompasadas notas,
los miedos que creamos.
Disuelve con tus manos el dolor
oculto en las esquinas
hasta llegar al límite,
devuélveme la paz,
tórname en puerto
donde lleguen sigilosos los barcos...
cuídame lento hasta el amanecer.
igualando a la lluvia que
despierta los pétalos dormidos.
En el silencio de la calma
que solamente el contacto
de tus labios disturben la quietud,
toma la forma del lecho que nos acoge.
Tus ojos están cansados,
la respiración esta gastada
y tu sonrisa como saeta
hace diana entre el corazón y la razón.
Sálvame de las
imágenes cortas del deseo,
manos dibujando,mientras la piel
se entrega y olvida entre
las húmedas sábanas.
No quiero solo las notas
de la pasión de los cuerpos,
ni aplausos perturbando la noche,
ansío la melodía fina y
sinuosa que adormezca,
con acompasadas notas,
los miedos que creamos.
Disuelve con tus manos el dolor
oculto en las esquinas
hasta llegar al límite,
devuélveme la paz,
tórname en puerto
donde lleguen sigilosos los barcos...
cuídame lento hasta el amanecer.
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