El hombre dotado de sensibilidad, capacidad de pensar, capacidad de integrarse. Privilegiado al disfrutar de un entorno completísimo que le entrega con generosidad lo necesario para desarrollar sus inquietudes, para crear, para descubrir, para desarrollar su intelecto, Para compartir con sus pares. ¡Parece no percibirse!
A diario se observan comportamientos irracionales que han ido en aumento sin poder delimitar sus alcances, no dimensionan el daño que están causando, no respetan normas y burlan las leyes. La inseguridad que se vive con el actuar de mentes tan egocéntricas, ha llevado a perder la tranquilidad. El peligro está en todos lados, con tanta desconfianza no hay paz.
Lo más doloroso es que con este mal se ve afectada toda la sociedad: gente de bien, nadie puede sentirse seguro de estos ataques, muchas veces niños han sido victimas, dentro de sus propios hogares.
Para colmo da la impresión que este mal va en aumento, en su mayoría son jóvenes y con tanta maldad decididos a dañar, a destruir, a violentar, sin medir consecuencias.
Cada día inventan más artimañas para sus fechorías.
.Estamos formando muy mal. En qué estaremos fallando¿ Podrá ser en la educación que está recibiendo la infancia? dónde para ella hay una pantalla abierta a todos estos malos ejemplos que se alejan de ser un buen aporte.
Estará faltando en los niños la inocencia, el respeto y amor a Dios, a sus padres, a sus semejantes, una mente más cristalina en sus primeros años, con buenos ejemplos, donde se sientan protegidos con un patrón de autoridad que les cobija, con experiencias que vayan de acuerdo a su edad, llevándolo a madurar sin apresurarse. Una educación integrada donde padres, profesores.,instituciones, comunidad vayan en la misma marcha. Que en vez de darle a conocer la dura realidad que estamos viviendo, se refuercen los lazos de cariño, humanidad, cuidados, protección, respeto hacia ellos mismos y los demás normas sencillas y claras, sólidos principios.¡Será una Utopia! Debemos comprometernos todos para salir de esto. Cuidemos la formación desde la cuna. Proyectemos nuestra sociedad a un cambio conductual. Difícil, pero todos deberíamos adquirir este compromiso.
La primera edad es la base más sólida. ¡nos acompaña toda la vida!.Ayudemos a formar responsables ciudadanos
que disfruten con lo que logren honestamente, y estaremos atesorando la mayor riqueza de la historia.
A diario se observan comportamientos irracionales que han ido en aumento sin poder delimitar sus alcances, no dimensionan el daño que están causando, no respetan normas y burlan las leyes. La inseguridad que se vive con el actuar de mentes tan egocéntricas, ha llevado a perder la tranquilidad. El peligro está en todos lados, con tanta desconfianza no hay paz.
Lo más doloroso es que con este mal se ve afectada toda la sociedad: gente de bien, nadie puede sentirse seguro de estos ataques, muchas veces niños han sido victimas, dentro de sus propios hogares.
Para colmo da la impresión que este mal va en aumento, en su mayoría son jóvenes y con tanta maldad decididos a dañar, a destruir, a violentar, sin medir consecuencias.
Cada día inventan más artimañas para sus fechorías.
.Estamos formando muy mal. En qué estaremos fallando¿ Podrá ser en la educación que está recibiendo la infancia? dónde para ella hay una pantalla abierta a todos estos malos ejemplos que se alejan de ser un buen aporte.
Estará faltando en los niños la inocencia, el respeto y amor a Dios, a sus padres, a sus semejantes, una mente más cristalina en sus primeros años, con buenos ejemplos, donde se sientan protegidos con un patrón de autoridad que les cobija, con experiencias que vayan de acuerdo a su edad, llevándolo a madurar sin apresurarse. Una educación integrada donde padres, profesores.,instituciones, comunidad vayan en la misma marcha. Que en vez de darle a conocer la dura realidad que estamos viviendo, se refuercen los lazos de cariño, humanidad, cuidados, protección, respeto hacia ellos mismos y los demás normas sencillas y claras, sólidos principios.¡Será una Utopia! Debemos comprometernos todos para salir de esto. Cuidemos la formación desde la cuna. Proyectemos nuestra sociedad a un cambio conductual. Difícil, pero todos deberíamos adquirir este compromiso.
La primera edad es la base más sólida. ¡nos acompaña toda la vida!.Ayudemos a formar responsables ciudadanos
que disfruten con lo que logren honestamente, y estaremos atesorando la mayor riqueza de la historia.
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