Strigoyu
Poeta recién llegado
¡Culmina!
Así sea. Mi almohada, colmada, repleta, a rebosar de satisfacción.
Mi Ego, desbordado por sus letras leer ¡Odio! ¡Haceos presente!
¡Locura! ¡Ven a mí! ¡Únete, a mí, por siempre jamás! ¡Tentación!
¡Perdeos, junto a mí! ¿Seríais capaces? ¡Desafío! ¡No dudes! ¡Acomete!
Hasta mi tumba, hasta el final ¡Desearé! Y mi secreto, ¡guardaré!
No. No quiero ser normal. No deseo ser otro más. ¡Hazme notar!
Cáliz, ¡desde el infierno, a ti haré llegar! De sus labios, sangre beberé.
Obsérvalo ¡con descaro y decoro! ¡Culmina, tu obra! Me bastará.
Arrebata, las vendas, del amor, ¿de veras, confías?... ¿en tus ojos?
¿O en tu espejo? Reflejado. ¡Quebradlo! ¡Desarmadlo! Pieza a pieza.
¡Levita! ¡Asciende, por fin! Un rastro, de polvo, seguiré. Conmina.
¡Retorna! ¡Tiñe, de negro, tu folio en blanco! Aguarda Poco a poco.
¡Piérdete! ¡No lo deseo! ¡Levanta, y alza el vuelo! ¡Deshazte, pereza!
Muestra, el camino, ¡a seguir! Allá, ¡detente! Aguarda, mas ¡culmina!
Strigoyu